4 propuestas financieras para la COP17 sobre Biodiversidad y Naturaleza
Cuando está a punto de comenzar la COP17 sobre Biodiversidad y Naturaleza (19 al 30 de octubre de 2026 en Ereván, Armenia) UNEP FI (ONU) propone cuantro objetivos para dicha reunión con los que tratar de combatir procesos tales como:
-El calor extremo de este año, que podría reducir el PIB europeo en un 1%, lo que equivale a 180.000 millones de euros en pérdidas económicas.
-Por cada dólar invertido en la protección de la naturaleza, aproximadamente 30 dólares se destinan a actividades que la dañan
-La canalización de las finanzas hacia actividades que la perjudican la naturaleza, ya que si se considera que alrededor del 55 % del PIB mundial depende de la naturaleza, es algo que no es ni sensato ni financieramente sostenible.S
Estas son Las 4 propuestas de UNEP FI (ONU) para la COP17 en materia de finanzas sostenibles según publica Environmental Finance:
Reorientar el capital financiero para detener la destrucción ecológica
La primera propuesta se enfoca en reorientar el capital financiero para detener la destrucción ecológica. Actualmente existe una brecha masiva entre los fondos necesarios para proteger el planeta y lo que realmente se invierte. UNEP FI señala que una de las mayores oportunidades para solucionar este déficit es retirar los subsidios y flujos de dinero de industrias altamente dañinas, como la pesca intensiva o los combustibles fósiles, y redirigirlos hacia actividades regenerativas.
Al trasladar estos recursos económicos hacia la agricultura sostenible y las energías renovables, se genera un doble beneficio ambiental y financiero. Por un lado, se inyecta el capital necesario para que los ecosistemas comiencen a recuperarse del impacto humano. Por el otro, el sector financiero reduce significativamente los riesgos y la inestabilidad económica que produce de forma inevitable la degradación a gran escala de los recursos naturales.
Vías de transición por sectores
La segunda propuesta plantea la necesidad de diseñar vías de transición específicas para cada sector productivo de la economía. El documento defiende que la protección de la biodiversidad no puede abordarse con una estrategia única y transversal. Cada industria afecta y depende del entorno de maneras distintas; la infraestructura debe enfocarse en no alterar los hábitats, mientras que la agricultura tiene como prioridad reducir la conversión de tierras vírgenes.
Este enfoque sectorial replica las estrategias de descarbonización que gobiernos y reguladores ya han implementado con éxito en la transición climática. Al fragmentar el problema y exigir planes de acción prácticos a las industrias con mayor impacto ambiental, se facilita una transformación ordenada. De este modo, la economía global puede avanzar de forma coordinada hacia un modelo donde la biodiversidad se utilice y restaure sosteniblemente.
El agua, en el centro de todos los proyectos
Como tercera propuesta, se exige situar al agua dulce en el centro de todas las políticas de conservación de la naturaleza. Este recurso vital enfrenta una amenaza sin precedentes debido al calentamiento global y a las crecientes demandas tecnológicas, como la refrigeración de centros de datos. La gravedad de la situación ha llevado a expertos y entidades financieras a advertir que el planeta avanza rápidamente hacia una era de bancarrota hídrica mundial.
Reconociendo este peligro, instituciones como el Banco de España y diversos gobiernos europeos ya respaldan foros de financiación del agua. La COP17 debe priorizar el agua dulce como una herramienta tangible para concienciar a la sociedad. Al ser un recurso del que dependen directamente el bienestar humano, la industria y el riego de cultivos, se convierte en el ejemplo más claro de cómo cuidar el entorno sostiene la prosperidad económica.
Integrar la naturaleza en la toma de decisiones crediticias, de inversión y de seguros
Finalmente, la cuarta propuesta exige integrar la naturaleza en la toma de decisiones crediticias, de inversión y de seguros. El sector financiero debe evaluar obligatoriamente si las empresas que financia comprenden sus dependencias y riesgos ambientales. Un análisis riguroso de estos factores permite anticipar crisis operativas derivadas de la escasez de recursos y la imposición de restricciones gubernamentales, garantizando que el capital fluya solo hacia corporaciones preparadas para implementar medidas de mitigación y adaptación.