La transición ecológica, esencial para la soberanía de Europa y la estabilidad de los mercados, dice el BCE
El consejero y miembro del Comité Ejecutivo y vicepresidente del Consejo de Supervisión del del Banco Central Europeo (BCE), Frank Elderson ha manifestado en estos días en un artículo en el Blog del BCE que «la dependencia de Europa de los combustibles fósiles plantea riesgos para la estabilidad de los precios» y, de forma más precisa ha dicho que «Europa no puede eliminar el riesgo geopolítico, pero sí puede reducir significativamente su exposición a él. La forma más eficaz de lograrlo es disminuyendo la dependencia de los combustibles fósiles importados y acelerando una transición ordenada hacia energías limpias de producción nacional. Si Europa alcanzara sus objetivos de energía sostenible, la relación entre los precios nacionales de la energía y la volatilidad de los mercados energéticos mundiales se debilitaría sustancialmente».
Elderson pone a España de ejemplo sobre las ventajas de la inversión en energías limpias
El consejero del BCE ha puesto como ejemplo la transición de España a las energías renovables, que «demuestra las ventajas de la inversión en energías limpias: las estimaciones del Banco de España indican que los precios mayoristas de la electricidad a principios de 2024 eran aproximadamente un 40 % inferiores a los que habrían sido si la generación eólica y solar se hubiera mantenido en los niveles de 2019.
Una mayor aplicación de estas estrategias supondría menos perturbaciones para los hogares, las empresas, las finanzas públicas y los mercados financieros, y, en última instancia, una mayor estabilidad macroeconómica y de precios» añade.
Contraste de costes: Europa gasta casi 400.000 millones de euros anuales en importaciones de combustibles fósiles
Elderson ha puesto en relación el gasto europeo en combustibles fósiles con las necesidades de inversión en la transición ecológica hacia fuentes renovables de energía por considerar que, aunque «según la Comisión Europea , la inversión (en energías renovable) deberá alcanzar los 660.000 millones de euros anuales entre 2026 y 2030… el coste marginal de producir energía renovable a nivel nacional es estructuralmente menor. Una vez instalada la infraestructura, la energía en sí es prácticamente gratuita», mientras que actualmente, Europa gasta casi 400.000 millones de euros anuales en importaciones de combustibles fósiles».
A partir de estos datos concluye que «la adopción de energías limpias y sostenibles de producción nacional ofrece mucho más que beneficios climáticos. Fortalece la estabilidad macroeconómica, reduce los costes a largo plazo, impulsa el crecimiento económico, aporta beneficios para la salud y refuerza la autonomía estratégica de Europa, como destacó recientemente la presidenta Lagarde en un discurso «.