Se extienden los riesgos climáticos hasta el punto de que Bloomberg se atreve a decir que “ningún lugar en Estados Unidos está a salvo de las tormentas y los incendios provocados por el cambio climático”.
La misma agencia americana destaca la traducción que el aumentos de los riesgos catastróficos esta teniendo para las aseguradoras hasta el punto de que los pagos de las compañías de seguros por inundaciones debidas a lluvias extremas se extienden ya amás de 40.000 propiedades, frente a las 10.000 del año 2000.
Sin embargo, la magnitud del problema puede agravarse si se tiene encuesta que, según informa Bloomberg, «sólo alrededor del 4% de los estadounidenses tienen seguro contra inundaciones, aunque un análisis estimó que esa cifra era del 2,5% o menos para muchos de los condados del interior afectados por el huracán Helene».