El que fuera secretario de Energía de Estados Unidos durante el primer mandato de Donald Trump, Dan Brouillette, ha expuesto sus previsiones sobre los cambios en la política energética de Estados Unidos y su impacto en el mercado y en sectores clave: mejoras en las infraestructuras energéticas, impulso al gas natural, pero mantenimiento de las energías renovables.
Ha sido en una reunión en Italia donde el exsecretario de Energía de Trump manifestó que la Administración actual enfocará sus esfuerzos en mejorar los oleoductos y las redes de transporte de energía, como señala ESG Review.
Al levantamiento de la pausa en la exportación de gas natural licuado (GNL) impuesto por la Administración Biden añade que es probable que el nuevo Secretario de Energía “acelere la concesión de permisos para gasoductos, GNL y otras infraestructuras energéticas, ya que la lentitud en estos procesos ha generado escasez y costes elevados”, por lo que considera probable un desarrollo más rápido de la infraestructura para abordar las crecientes necesidades del país.
Tanto la energía eólica como la solar alcanzaron niveles récord en 2019, bajo el anterior mandato de Trump
Sin embargo, el impulso de Trump al uso de fuentes de energía tradicionales no significará una disminución en la inversión en energías renovables. En este sentido, recordó que la Ley de Reducción de la Inflación (IRA, por sus siglas en inglés) no puede ser revertida mediante una Orden Ejecutiva, lo que significa que la diversificación de fuentes energéticas seguirá siendo una realidad.
Más aún, el exsecretario de Energía recuerda que tanto la energía eólica como la solar alcanzaron niveles récord en 2019, bajo el anterior mandato de Trump, lo que pondría de manifiesto que el crecimiento de las energías renovables no depende de circunstancias políticas, sino que es una una necesidad económica y energética del país.