El banco holandés ING estudia ampliar su estrategia de financiación sostenible hacia otros sectores de altas emisiones, cn el objetivo de contribuir activamente a la transición global hacia emisiones netas cero (Net Zero) de dichos sectores. Tras probar con dos proyectos piloto en el transporte marítimo y el sector inmobiliario comercial durante 2024, la entidad prevé tomar una decisión sobre la expansión de este enfoque estructurado antes de que finalice el año como estrategia para canalizar recursos financieros hacia actividades con un alto potencial de descarbonización, posicionando a ING como un actor clave en la transformación de sectores intensivos en carbono, informa EF.
Para desarrollar estas iniciativas, ING ha utilizado el marco TransMission, con la consultora NewForesight. La directora global de sostenibilidad de ING, Anne Sophie Castelnau, afirma que “estamos considerando extender los proyectos piloto a otros sectores en los que tenemos una exposición significativa”aunque considera prioritario seguir profundizando en los sectores naviero e inmobiliario. Ambos representan una parte importante de la cartera de clientes del banco y ofrecen un terreno fértil para ampliar el impacto de las acciones de descarbonización.
Una de las prioridades de ING en el sector inmobiliario es analizar el perfil energético de cada activo que financia, con el fin de determinar la viabilidad de las medidas de descarbonización. Además, el banco está vinculando el coste de la financiación a la etiqueta de eficiencia energética de los inmuebles, incentivando así a los clientes a mejorar sus estándares. Sin embargo, la falta de un sistema unificado de etiquetado en Europa representa un obstáculo.
Aunque la Directiva Europea de Rendimiento de los Edificios (EPBD) buscaba armonizar las normativas, en la práctica ha dejado amplios márgenes de interpretación a los Estados miembros. Esta falta de estandarización dificulta la elaboración de informes uniformes y la comparación entre países, algo que ING considera crucial para escalar su estrategia climática. Por ello, la entidad aboga por avanzar hacia criterios comunes en toda Europa, lo que permitiría canalizar de manera más eficiente los flujos de financiación hacia la transición energética. Con esta visión, ING consolida su papel no solo como financiador, sino como facilitador estratégico de la descarbonización en sectores con mayor impacto.