Críticas del BCE a los recortes en la CSRD propuestos por el paquete Omnibus
El Banco Central Europeo (BCE) expresa preocupaciones significativas respecto a las reducciones propuestas en el Paquete Omnibus respecto a los requisitos de informes de sostenibilidad bajo la Directiva de Informes de Sostenibilidad Corporativa (CSRD) en una reciente nota expresando su opinión:
Reducción del alcance de la obligación de reporte: El BCE advierte que la propuesta reducirá en un 80 % el número de empresas obligadas a reportar, afectando la disponibilidad de datos esenciales para la supervisión financiera, el análisis de riesgos climáticos y la política monetaria.
Esto dejaría fuera del marco de reporte a empresas significativas, incluso del sector de combustibles fósiles, y limitaría la cobertura actual de emisiones de CO₂ (solo el 37 % de las emisiones de la UE).
Se critica el riesgo de sesgo de auto-selección en los estándares voluntarios, lo que podría fomentar el greenwashing y comprometer la calidad y comparabilidad de los datos.
El BCE lamenta la eliminación de la facultad de la Comisión para emitir estándares específicos por sector, esenciales para evaluar riesgos ESG de forma diferenciada.
También señala que el «cap» en la cadena de valor podría reducir la utilidad de los datos solicitados a proveedores si no se aclara su redacción.
La reducción de la obligación de reporte comprometería la disponibilidad de información crucial sobre emisiones y planes de transición climática, clave para la formulación de política monetaria y la estabilidad financiera.
Apoyo del BCE a algunas propuestas del paquete Omnibus
A pesar de sus críticas, el BCE respalda ciertos elementos de las propuestas de la Comisión Europea:
Simplificación y reducción de carga administrativa: El BCE apoya medidas para reducir los costos de cumplimiento, especialmente para pymes y empresas medianas grandes, siempre que se mantenga la utilidad de los datos.
Estándares de aseguramiento: Recalca la necesidad de establecer estándares claros y vinculantes de aseguramiento limitado y eventualmente razonable, con procedimientos adecuados para garantizar la calidad de la información reportada.
Informes simplificados para empresas medianas- grandes (500-999 empleados): Se propone que estas empresas reporten bajo estándares simplificados, mientras que las grandes (más de 1000 empleados) cumplan requisitos completos.
Planes de transición climática: El BCE apoya firmemente su inclusión obligatoria, ya que son fundamentales para evaluar riesgos de transición.
Interoperabilidad de estándares: Se apoya la revisión de los estándares europeos (ESRS) para mantener su alineación con estándares internacionales.
Extensión de plazos para el sector financiero: Se recomienda extender hasta 2030 el plazo para implementar los requisitos de diligencia debida en sostenibilidad.
Ajuste de umbrales para empresas de terceros países: Se propone elevar de 150 a 450 millones de euros el umbral de ingresos para reducir la carga sobre empresas más pequeñas.