El Parlamento europeo, tras votar a favor del procedimiento de urgencia, decidió el jueves aplazar la aplicación de los nuevos requisitos de información sobre sostenibilidad y diligencia debida, es decir, lo que viene denominándose «detener el reloj» dos años para la Directiva CSRD que afectaría a la segunda y tercera oleada de empresas.
En la misma votación, el Parlamento Europeo decidio aplaza un año la transposición y aplicación de las medidas de diligencia debida para las empresas más grandes.
Tras aprobar dicho texto, el proyecto de normas solo necesitará la aprobación formal del Consejo para entrar en vigor.
El 26 de febrero de 2025, la Comisión Europea presentó el paquete de simplificación «Ómnibus I» que incluye, entre otros documentos, una directiva que retrasa la aplicación de las normas de diligencia debida e información sobre sostenibilidad, sobre la que se votará el jueves, y otra directiva que modifica el alcance y el contenido tanto de las normas de diligencia debida como de los requisitos de información sobre sostenibilidad. Los trabajos sobre la segunda de las dos directivas comenzarán ahora en la Comisión de Asuntos Jurídicos del Parlamento.