Las necesidades financieras anuales para la transición climática a nivel mundial podrían alcanzar los 10 billones de dólares estadounidenses anuales entre 2031 y 2050, según la Climate Policy Initiative, tal como se destacó durante el evento “Inversión y financiación de la transición”, organizado por EthiFinance, agencia europea independiente de calificación crediticia, de calificación ESG y proveedora de SPO.
“La transición no es un concepto abstracto, sino una oportunidad económica real que requiere movilización de capital e innovación financiera. No se trata de una carga regulatoria ni de un mero ejercicio de buenas intenciones, sino de una palanca de competitividad y resiliencia para el tejido empresarial. La inversión en transición contribuye a reducir los riesgos a los que se enfrentan las empresas y, al mismo tiempo, abre nuevas oportunidades de negocio, refuerza la autonomía energética y tecnológica y actúa como catalizador clave para la innovación”, señaló en la inauguración Antonio Ortiz, subdirector de Finanzas Sostenibles de la Dirección General de Hacienda y Política Financiera.
EthiFinance considera que “este es el momento idóneo para situar la transición climática en la agenda de los sectores público y privado como un eje transversal para el desarrollo de políticas y planes de acción que permitan a las empresas responder con dinamismo e innovación a los retos geopolíticos y sociales del contexto actual”, en palabras de su directora de Finanzas Sostenibles Iberia en EthiFinance, María Cristina Romero.
La financiación de la transición, de tema secundario a eje central de la agenda global
OFISO estuvo también presente en el evento a través de su presidente, Julián Romero, que destacó que «uno de los mayores retos es canalizar la financiación hacia los sectores más difíciles de descarbonizar, como el transporte marítimo y aéreo, la minería, el acero o el cemento, donde la transición requiere importantes inversiones y soluciones financieras adaptadas».
“La financiación de la transición ha dejado de ser un tema secundario para convertirse en uno de los ejes centrales de la agenda global. Hemos observado un cambio de mentalidad muy relevante respecto a la necesidad de abordar la transformación de sectores que actualmente se encuentran en plena transición. Nos enfrentamos a una década decisiva; si logramos canalizar los flujos hacia transformaciones profundas y no solo hacia cambios marginales, la financiación de la transición puede convertirse en el motor de un nuevo modelo de desarrollo bajo en carbono, competitivo y socialmente justo”, fueron las palabras de Adolfo Estévez, director general para Iberia de EthiFinance a modo de conclusión de esta reunión profesional.