El riesgo de litigio climático se ha convertido en un lastre a la hora de gestionar un préstamo corporativo, hasta el punto de que las empresas demandadas por razones climáticas pagan «márgenes significativamente más altos” en sus préstamos bancarios, según una investigación del Banco Central Europeo (BCE).
Según el BCE, las empresas involucradas en demandas climáticas se enfrentan a unos tipos de interés un 4% más altas en media que las que se cobran a empresas sin dicha exposición legal. Además, estas empresas suelen recibir préstamos de menor cuantía y con vencimientos más cortos, lo que sugiere un enfoque más amplio de aversión al riesgo por parte de los prestamistas.
El riesgo legal relacionado con el clima se está incorporando sistemáticamente en los precios de los préstamos corporativos y las nuevas demandas relacionadas con el clima suponen el grueso del aumento del coste de los préstamos.